Inter-rogatorio

viernes, 11 de noviembre de 2011
Permaneció sentado al sol hasta que se acabó el agua de la cantimplora. Parecía momento de irse y decidió visitar un antiguo templo que le quedaba de paso. Hacía mucho tiempo que había perdido la fe que trataron de inculcarle, pero si había un lugar apropiado para la oración, o en su defecto, para atender cada cual a sus adentros, era aquel templo octogonal en mitad de la nada.

Un candado dorado le impidió la entrada. A él le había costado mucho tiempo prescindir del reloj y dejarse llevar por impulsos menos mecánicos y más vitales, y ahora resultaba que era dios quien tenía horarios. Más tarde de las dos y media uno no era bienvenido en su casa... Contrariado, rodeó el templo disfrutando de algunos detalles arquitectónicos que ya casi no recordaba. Inspirado por un extraño capitel y por el recuerdo de los ojos de alguien a quien no le iba a venir mal un poco de suerte aquella tarde, inventó un dios y una oración para aquel momento, para aquel día. Luego, se dispuso a continuar su camino.

Miles de grullas cruzaron entonces el cielo en larguísimas hileras. Rió con ellas, y quedó largo rato con la mirada fija en la última grulla de la última hilera. Se preguntó si también reiría, si alguna vez miró hacia atrás, o si en alguna ocasión le tocó volar sin nadie delante. Se preguntó si aquel ave sabía qué hora era. Si dios sabía qué hora era. Se preguntó cómo era posible que un dios con poderes sobrenaturales hubiera creado tal cantidad de seres imperfectos, y, en unos minutos, uno de aquellos seres imperfectos hubiera creado una divinidad todopoderosa.

No supo responderse, y nadie lo hizo por él. Tampoco supo interpretar las risas de las grullas. Como otras tantas veces, volvió a su casa con una nueva colección de preguntas que poco a poco irían desvaneciéndose en el olvido. Igual que el sonido de las miles de grullas que en aquel momento estaban a punto de desaparecer en la lejanía.



Juan Luis Blanco
11/11/2011

2 comentarios:

eider dijo...

... buf!

Juan Luis dijo...

... :-)

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